33. Shenzhen nunca te aburre. Por Edcia Alcocer

Historia adaptada de una entrevista publicada en Shenzhen Daily  por by Chen Xiaochun 陈晓纯 y Lin Jianping 林建平

Fotos cortesía de Chen Xiaochun 陈晓纯, Lin Jianping 林建平 y Edcia Alcocer

¡Hola! Soy Edcia Alejandra Alcocer Carpio, y soy profesora de español en Shenzhen. Para mí, Shenzhen es una ciudad que tiene mucha diversidad de colores y sabores en un solo lugar, una ciudad de infinitas combinaciones para cada gusto.

Edcia en una fiesta de cumpleaños en Shenzhen este año. Foto de Chen Xiaochun

Después de una larga semana de trabajo, uno dice: ‘Me agotó Shenzhen, necesito de un respiro’ pero nos referimos al constante movimiento de la ciudad, por el contrario, uno no puede decir que no hay cosas que hacer en Shenzhen, porque la gran gama de actividades está siempre disponible los 7 días de la semana, como una paleta de colores.

Soy natural de Bolivia, un país situado en el corazón de Sudamérica.  Los habitantes chinos me han impresionado sobremanera por el hecho de conocer a mi país Bolivia, por un atractivo turístico natural reconocido, el majestuoso Salar de Uyuni, pero no así guiados por el nombre de Bolivia. Yo, con mi básico conocimiento del idioma local, pronuncio: bō lì wéi yà, y aun así no lo reconocen por nombre ni ubicación. Sin embargo, les digo ‘el Salar’, y ellos inmediatamente exclaman: ‘¡Ay sí! ¡El espejo de sal! ¡El espejo de sal!’ Lo cual me pone muy contenta.

 

Vengo de una familia tradicional en una ciudad que se llama Cochabamba en Bolivia. Está ubicada en un pequeño valle de clima templado en el centro del país Bolivia. Una vez graduada de la Universidad contaba con un trabajo de servicio al cliente de una empresa internacional, un empleo estable donde normalmente uno culmina hasta su retiro.

Edcia durante una entrevista con Shenzhen Daily. Foto de Lin Jianping

Trabajé en ese puesto por aproximadamente cinco años hasta 2013. Una mañana, yo estaba en el trabajo repitiendo el mismo proceso rutinario día a día y en ese momento, vi la necesidad de hacer un cambio, sin saber por dónde empezar, ni hacia dónde mirar, lo único que tenía claro, era que necesitaba salir de ese círculo.

Después de buscar opciones y hablar con mucha gente, supe que mucha gente en mi país en ese entonces venía a China para hacer negocios y les iba bien en general. Entonces, decidí venir a probar suerte.

Llegué a Shenzhen directamente en 2013. El momento de pisar Shenzhen, después de una corta estancia en Hong Kong, estaba impresionada por la tecnología, lo nuevo y limpio que Shenzhen abría sus puertas ante mis ojos, a pesar que en el 2013 no se compara con el crecimiento de hoy en día.

Me quedé varios meses aquí, y me gustó mucho Shenzhen y China en general. Al final el tema de negocios nunca se puso en práctica. Mi conocimiento en el tema no era suficiente para hacer un análisis del mercadeo y no quise arriesgarme.

Aun así, me mudé a Shenzhen en agosto, 2019, para tomar el puesto de profesora de español, y sigo hasta el día de hoy.

Edcia con sus estudiantes en clase el día de Navidad.

Me ha ayudado mucho el trabajar con niños de primaria, porque ellos me brindan ese calor humano sincero en una sonrisa, un abrazo en cada muestra de cariño que ellos siempre tienen para conmigo y hacen que ese vacío familiar sea más llevadero.

La primera vez que llegué a China, estaba hablando por teléfono y escuché correr a alguien por detrás. Mi primer instinto latino fue agarrar mi celular con todas mis fuerzas contra mi cuerpo, porque uno aprende a tener estas reacciones en Sudamérica, en mi país. O sea, uno se aferra al móvil si alguien corre de repente cerca de uno, porque siente que le van a robar. La seguridad en China ha sido una de las cosas más bonitas que he experimentado.

Vivir en China le ha cambiado mucho mi perspectiva. “En el colegio, y el conocimiento en general que teníamos de China, era la capital, Beijing; los famosos osos pandas; que la gente se dedica a la cosecha del arroz; y que se utilizan los sombreros grandes de cosecha, por mencionar entre los datos mas curiosos. Y no conocíamos más a detalle nada. Las reformas de Deng Xiaoping abrieron y cambiaron sin duda una China de antes y después.

El libro de texto y la realidad con la que me encontré eran diferentes, yo me dije: “¡Dios mío! ¡Esto no es lo que me han contado! Esto no estaba en el libro”.

Edcia en el Parque de Lianhua Hill. Foto de Lin JianpingMe encanta vivir en Shenzhen. Uno encuentra contrastes muy lindos en esta ciudad. Es muy versátil y energética. Shenzhen es muy avanzada, tecnológicamente hablando, por donde uno vaya está limpio, todo nuevo, cada momento uno se encuentra con renovaciones y nuevas construcciones, siempre en movimiento. Al mismo tiempo cuenta con atractivos naturales para poder disfrutar de un fin de semana tranquilo rodeado de la naturaleza. Uno no tiene que viajar por horas para disfrutar de una buena caminata, o para ir a un picnic, lo tenemos todo muy accesible.

Ahora soy muy diestra con las aplicaciones chinas como Taobao y Meituan. Ahora, yo soy mucho más china que muchos chinos con el uso de aplicaciones y la búsqueda de promociones.

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